MSC Cruceros abrió su nueva terminal en el Puerto de Barcelona, tras una inversión de 50 millones de euros y apuesta por la sostenibilidad.
La terminal, ubicada en el muelle Adossat, se destaca por su innovación en materia ambiental, siendo una de las principales características la incorporación de un Onshore Power Supply (OPS).
Este sistema permitirá a los barcos conectarse a la red eléctrica mientras están atracados, apagando sus motores y reduciendo así las emisiones contaminantes.
«Esta infraestructura nos permitirá ofrecer una experiencia de alto nivel a nuestros pasajeros, mientras impulsamos la sostenibilidad en la industria», declaró Pierfrancesco Vago, presidente ejecutivo de la comisión de cruceros de MSC.
La creación de MSC Cruceros
El diseño de la nueva terminal, obra del Ricardo Bofill Taller de Arquitectura (RBTA), integra placas solares en la cubierta, que garantizan la autosuficiencia energética, y un sistema de recogida y tratamiento de aguas pluviales para su reutilización en riego y aseos.
Además, la fachada de la terminal, que originalmente iba a ser de cristal, fue revestida con más de 10.000 piezas de cerámica azul y 7.900 blancas, no solo como homenaje a la tradición artística de la ciudad, sino también para mejorar el aislamiento energético del edificio.
El acto también contó con la participación de Albert Dalmau, conseller de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya, quien resaltó la importancia de que el crecimiento turístico vaya de la mano con la sostenibilidad.
«El crecimiento no debe olvidar la sostenibilidad», subrayó Dalmau.
Por su parte, Jordi Valls, teniente de alcalde de Economía del Ayuntamiento de Barcelona, señaló que es fundamental encontrar un equilibrio entre la economía y el turismo, «para generar empleo y visibilidad en la ciudad, pero con buenos estándares ambientales».
MSC Cruceros reafirmó su compromiso con el turismo de calidad en Barcelona, una ciudad que sigue consolidándose como un referente mundial en el sector de los cruceros.
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