La gestora de fondos celebra sus 30 años en España con 47.000 millones de euros en activos distribuidos y un informe que demuestra el gran potencial de la inversión en el mercado nacional. Un sector que, para Javier García Díaz, responsable de Ventas para BlackRock en Iberia, vivirá un importante auge durante los próximos cinco años
BlackRock quiere abrir las puertas a las inversiones en España. La gestora de fondos acaba de publicar el informe People & Money: Las tendencias que marcan la inversión en España, una investigación que permite conocer la evolución positiva del sector en los últimos dos años y que, además, da pinceladas sobre el papel protagonista que tendrán las mujeres y los jóvenes en las inversiones nacionales durante 2025. Para Javier García Díaz, responsable de Ventas, estamos ante un mercado sano y bien diversificado que no parará de crecer.
¿Cuáles son las ‘mega fuerzas’ que condicionan las inversiones a nivel mundial?
Las resumimos en cinco: revolución digital e IA, que lejos de ser una moda es una realidad presente en todos los sectores; desglobalización, porque vivimos en el momento más tenso desde la II Guerra Mundial y hemos dado pasos hacia un mundo cada vez más fragmentado y más volátil; transición energética; creemos que si entre todos llevamos a cabo una transición energética ordenada, el crecimiento económico global en las próximas dos décadas puede subir un 25% (una inversión de 100 billones de euros); envejecimiento de la población; una tendencia que podría limitar la capacidad productiva y de crecimiento de muchos países; y el futuro de las finanzas, una arquitectura financiera en rápida evolución que está transformando la forma en que los hogares y las empresas se financian.
¿Dónde veis más oportunidad en renta variables?
En cinco tendencias claves. Japón, con una política monetaria acomodaticia, así como inflación sana y reformas que favorecen al inversor. Nosotros sugerimos considerar una exposición moderada a Japón, alrededor del 5%, dependiendo de los objetivos y perfil de cada inversor. Le siguen la inteligencia artificial, donde vemos oportunidades en las áreas de datos y seguridad digital, infraestructuras relacionadas con la IA y la energía que requiere esta nueva tecnología; las compañías de calidad, aquellas con balances saneados, con flujos de cajas sostenibles y con capacidad de reinversión que crecen y vuelven a crecer; la renta variable emergente, donde destacan mercados como India y Europa, al que empezamos a ver con gran interés.
La industria de gestión de activos está a máximos históricos con cerca de 800.000 millones (entre fondos locales, internacionales y de pensiones) y el segmento de banca privada crece en torno al 20%, ¿se crecerá más?
Estamos a las puertas de una de las mayores revoluciones que nuestra industria va a tener en los próximos años, como consecuencia de una mayor regulación, presión en márgenes, cambios tecnológicos, foco en la transición energética y necesidades cambiantes de los clientes. Unas dinámicas que ya están impactando y que van a impactar más en tres vectores: la cadena de valor clave de la industria; los modelos de negocio de nuestros clientes; y las tendencias de inversión de nuestros clientes.

Javier García Díaz, responsable de Ventas para BlackRock en Iberia
¿Cuáles son los modelos de negocio que están ganando más protagonismo?
Los modelos llamados centralizados representan en Europa aproximadamente el 40% de todos los activos que hay en distribución. Desde BlackRock esperamos que ese porcentaje ascienda hasta el 55% en cinco años, lo que se traduce en un trasvase de flujos de aproximadamente 3 billones de euros. Por ejemplo, en España, tienes el segmento de carteras de gestión discrecional, que representa unos 130.000 millones y está creciendo a tasas de doble dígito.
Otro, sería la explosión de los canales digitales, en donde neobrokers, neobancos y también los bancos más tradicionales están poniendo mucho foco. Es un segmento que crece actualmente a tasas del 15%, y donde el ETF es el claro ganador.
Según el informe People & Money de BlacRock, los ETFs son el tipo de inversión de más rápido crecimiento en España (+53% en dos años), ¿a qué responde esta tendencia?
Estructuralmente, la regulación está abogando porque haya menos costos, menos conflictos de interés, más transparencia y todo eso lo ofrece el ETF. Además, los inversores institucionales están empezando a utilizarlos como una alternativa a bonos en directo o a derivados. A esto se suma que, circunstancialmente, han tenido muy buen comportamiento en momentos de estrés o volatilidad, como el COVID o cuando China anunció su plan de estímulo a finales de septiembre.
¿Hasta dónde pueden crecer?
Los ETFs de renta variable representan el 10% de la renta variable global. Si vamos a renta fija, representan el 1% de la renta fija global. Con lo cual, a pesar de crecer a esas tasas del 15% por factores estructurales e institucionales, el potencial todavía es enorme.
¿A qué se puede atribuir el incremento del 6% de nuevos inversores (690.000 españoles) en los últimos dos años?
El estudio apunta a que el aumento de la inversión está siendo impulsado por las mujeres, un 16% más que en 2022, y por los jóvenes entre los 25 y 44 años, un 35% más. En el caso de las mujeres, partían de una base más baja y durante los últimos años se han realizado acciones para fomentar la inclusión de las mujeres en las inversiones. En cuanto a los jóvenes, el desarrollo de las plataformas tecnológicas está jugando un papel protagonista.
¿Cuáles son las metas que se plantean para el mercado español?
Trabajar en una mayor educación financiera. A pesar de que el número de inversores crece, el potencial es enorme y no hay nada más representativo que ese billón de euros en cuenta y depósito que debemos convertir en inversiones a través de la educación financiera. Así como seguir nuestra agenda de inversión y comercial a través de nuestro equipo de 45 personas en Iberia.