Meta ha cerrado oficialmente su centro de moderación de contenidos en Barcelona, una decisión que ha generado gran preocupación y es vista como un reflejo de los cambios en la política de la compañía. Este centro, que abrió sus puertas en 2018, ha sido objeto de diversas controversias a lo largo de los años, especialmente en lo que respecta a las condiciones laborales de los empleados encargados de filtrar los contenidos publicados en las plataformas de la empresa.
La empresa, a través de su subcontratista Telus, informó a los trabajadores que, a partir de hoy, se les ha prohibido el acceso a las instalaciones ubicadas en la Torre Glories de Barcelona. Los empleados han entregado sus equipos y se les ha concedido permiso retribuido hasta que se inicie una serie de negociaciones con el comité de fábrica, que se espera arranquen en las próximas semanas.
Meta justificó la decisión afirmando que se trataba de una «diversificación de la presencia de clientes» y un traslado de los servicios a otras ubicaciones. Sin embargo, detrás de esta explicación se encuentran otros factores que podrían haber influido en el cierre, como los cambios anunciados por Mark Zuckerberg en enero de 2023 respecto a la moderación de contenidos. En este sentido, se ha detenido el servicio de verificación de hechos (fact-checking) en plataformas clave como Facebook, Instagram, Threads y WhatsApp, lo que ha modificado sustancialmente las estrategias de gestión de contenidos en la compañía.
Condiciones Laborales y Salud Mental
Desde su inauguración, el centro de Barcelona había sido el centro de varios conflictos laborales, con demandas por disparidades salariales y condiciones de trabajo poco favorables. Un caso relevante fue el de los moderadores de contenidos en lengua española, quienes lograron una sentencia favorable en relación a las diferencias salariales con respecto a sus colegas que trabajaban con idiomas menos difundidos. Además, la compañía fue objeto de varias denuncias relacionadas con el impacto psicológico de las tareas de moderación.
De hecho, en 2023, el diario La Vanguardia informó sobre una «epidemia» de trastornos mentales entre los empleados encargados de filtrar contenidos, con más de 400 trabajadores ausentes debido a problemas de salud mental como ansiedad y estrés postraumático. Estos trastornos se atribuían a la naturaleza traumática de los contenidos que los empleados tenían que revisar antes de su publicación en las plataformas.
Un Cambio de Rumbo para Meta
La medida de cerrar el centro de moderación de Barcelona refleja una tendencia más amplia dentro de Meta, que está redirigiendo sus esfuerzos hacia una mayor automatización en la moderación de contenidos y una reducción de la intervención humana en ciertos procesos. Esta reorientación de políticas también está ligada a un contexto más amplio en el que las grandes plataformas sociales enfrentan crecientes críticas por su manejo de la desinformación y el contenido dañino.
El futuro de los empleados afectados por este cierre aún está por determinarse, mientras que Meta sigue buscando formas de optimizar sus operaciones globales y adaptarse a las nuevas exigencias del mercado digital. Sin embargo, las implicaciones sobre la salud mental de los trabajadores y los derechos laborales siguen siendo un tema pendiente que podría generar más debate en los próximos meses.
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